5 mitos sobre las naranjas que son falsos

abr 27, 2019

No siempre tenemos que creer todo lo que se dice, porque muchas afirmaciones no han sido demostradas científicamente. Esto es lo que ocurre precisamente con los mitos sobre las naranjas. Una fruta muy saludable de la cual es importante desmontar determinadas falsas creencias. ¡Vamos allá!

El zumo de naranja y las prisas del reloj

Uno de los falsos mitos sobre las naranjas más establecidos como creencia popular es aquel que dice que las vitaminas de esta fruta se pierden al hacer zumo. Falso. La ciencia ha demostrado que la vitamina C de las naranjas, así como sus otros nutrientes se mantienen presentes aún pasadas 12 horas. En el caso, de que guardemos el zumo en la nevera este tiempo se llega a alargar hasta las 72 horas.

Por lo tanto, no es necesario correr para tomarse un zumo recién exprimido como nos decían nuestras madres y abuelas. Desayuna con calma y disfruta de todo su sabor.

Las naranjas son malas para la diabetes

Esta es una idea bastante extendida en nuestra sociedad. Parece algo lógico asegurar que las personas con diabetes deben evitar el azúcar. No obstante, nadie ha tenido en cuenta el tipo de azúcar que se encuentra en las naranjas ni la cantidad que se puede consumir si eres diabético.

La fructosa es la clase de azúcar que se encuentra en las naranjas. Su presencia en la fruta no eleva de manera considerable los niveles de glucosa en la sangre. Tampoco requiere de insulina para que el organismo la pueda procesar. Esto significa que es mejor tolerada por los pacientes con diabetes que el azúcar en sí. Su consumo ha de ser moderado, pero no erradicado por completo de la dieta.

Los lácteos y las naranjas una mala combinación

Falso. No es cierto que mezclar productos lácteos con naranjas siente mal al estómago. Es cierto que si añadimos zumo de naranja a la leche ésta se corta debido a su diferente PH. Sin embargo, no ocurre lo mismo dentro de nuestro cuerpo. Cuando tomamos lácteos el ácido clorhídrico del estómago es mucho más fuerte, lo cual provoca que el lácteo y otros alimentos se corten sin provocarnos daño o molestias.

Comer naranja perjudica al hígado.

Estamos ante otro de los falsos mitos sobre las naranjas. Esta fruta no sólo no perjudica a nuestro hígado, más bien se trata de todo lo contrario. Su consumo regular ayuda a depurar el organismo, apoyando la función de órganos como el hígado, los riñones y el páncreas. Sus propiedades diuréticas desmontan esta falsa creencia.

Las naranjas engordan

En absoluto, en la Familia Revert sabemos que la fruta no es el motivo del aumento de kilos en el cuerpo. Las naranjas son una fuente importante de fibra, lo cual favorece la pérdida de peso. ¿Quieres disfrutar de todas las ventajas de unas naranjas cultivadas de manera orgánica y servidas directamente en tu casa? Haz un pedido y volverás a disfrutar del sabor y los beneficios de este maravilloso cítrico. Además, estamos seguros de que repetirás. 

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