Todo lo que debes saber para cuidar un Mandarino

nov 4, 2019

El mandarino es el árbol del cual obtenemos nuestras sabrosas mandarinas. Su tamaño es menor que el del naranjo, pero sus frutos son igual de jugosos. Estamos ante un árbol que se puede plantar sobre el terreno o en una maceta de gran tamaño. Si quieres saber cómo cuidar un mandarino, aquí te dejamos algunos consejos útiles para que disfrutar de su sabor y color. 

Cómo plantar un mandarino

Siempre has querido tener un mandarino y, por fin, te has decidido a cuidar uno. Lo primero que tienes que tener en cuenta es el terreno, así como el clima en el que va a ser plantado. Recuerda que los mandarinos son propios de los climas templados o cálidos, por lo que el frío no les sienta nada bien. 

Nuestro primer consejo es que compres el árbol del mandarino un poco crecido ya. El motivo no es otro que la dificultad de cultivar este frutal a partir de su semilla. A continuación, busca un lugar con buena iluminación, sin corrientes y a una temperatura entre los 23ºC y los 35ºC. En el caso de que no sea posible disponer de estos grados de temperatura, lo mejor es plantarlo en una maceta para guardarlo del frío en los días con fuertes heladas. 

Para finalizar, utiliza un sustrato rico en nutrientes con un rango de pH entre el 6 y el 7. No te recomendamos los suelos demasiado arcillosos, salinos o calizos. 

Cómo cuidar un mandarino

Una vez plantado tu mandarino es hora de saber qué clase de cuidados necesita para obtener sus frutos. Para ello, vamos a centrarnos en tres aspectos básicos:

  1. El abono: los mandarinos requieren de bastantes nutrientes, ya que tiene carencias de magnesio y zinc. Un buen consejo es aprovechar las estaciones de primavera y verano para abonar tu mandarino con abonos orgánicos. Nunca superes los 2 kg de abono por cada metro cúbico de agua, así evitarás el exceso de salinidad. 
  2. La poda: a la hora de cuidar un mandarino tenemos que prestar especial atención a los diferentes tipos de poda que necesita. Una de ellas es la poda de formación que se realiza cuando el árbol es aún joven (desde los 2 y hasta los 4 años). Nunca debes podar tu mandarino durante los dos primeros años de su vida, ya que lo más adecuado es dejarlo crecer libremente. A partir del tercer año deja que crezcan ramas secundarias y ve quitando las ramas pequeñas interiores. El objetivo no es otro que formar una base sólida para tu mandarino. Otra de las podas que necesitas conocer es la poda de limpieza. Esta se realiza cuando nuestro árbol ya está bien formado. Se trata de limpiar cada primavera las ramas bajas que rozan la tierra o aquellas que estén secas o rotas. 
  3. El riego: solo tienes que procurar que la tierra esté húmeda sin necesidad de encharcar el árbol. Si tu mandarino está plantado en una zona muy cálida el riego será diario. Si por el contrario, la zona de su cultivo es húmeda y fría tan solo necesitará agua dos veces por semana.

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